Por unanimidad, la Cámara de Diputados le dio ayer sanción definitiva al proyecto de "ley Justina", que dispone que todas las personas mayores de 18 años sean donantes de órganos o tejidos, salvo que en vida dejen constancia expresa de lo contrario.

 

Un largo y emocionado aplauso coronó la lucha de la familia de Justina Lo Cane, la niña de 12 años que murió, en noviembre pasado, a la espera de un trasplante de corazón. Por unanimidad, con 202 votos positivos, la Cámara de Diputados sancionó la llamada " Ley Justina ", la cual dispone que todas las personas mayores de edad pasen a ser donantes, a menos que dejen constancia expresa de lo contrario.


La ley establece explícitamente el derecho a la intimidad, privacidad y confidencialidad tanto de los donantes como de los receptores. También, el derecho a la información y al trato equitativo e igualitario. También se establece la prioridad en el traslado aéreo y terrestre de pacientes operativos en curso.

 

Otro de los aspectos importantes es que los hospitales públicos y privados deberán contar con servicios de procuración destinados a la donación de órganos y tejidos, que permitan garantizar la correcta detección, evaluación y tratamiento del donante.

 

Asimismo, se incorpora la donación renal cruzada; se simplifican y optimizan los procesos que requieren intervención judicial; y se suma un capítulo dedicado al abordaje del tema de la donación y trasplante de órganos en los medios de comunicación.

 


Según las cifras del Incucai, hay 7736 personas que esperan un trasplante de órganos, de los cuales 250 son niños y adolescentes. Otras 2.961 personas están en lista de espera un trasplante de tejidos. Además, 3 mil esperan un trasplante de córneas y unas 30 mil personas están en diálisis.

 

 

FUENTE: La Nación.

Compartir

Comentarios

Aun no hay comentarios, sé el primero en escribir uno!

Escribir un comentario »