Se trata de una vecina de 42 años de Las Gaviotas, que el sábado pasado concurrió al hospital municipal porque sentía dormida una pierna y un brazo. La médica de guardia le dio Diclofenac y el alta. El mal diagnóstico y el tiempo perdido por esa causa, la dejaron en terapia intensiva, con pronóstico reservado y una inminente cirugía de cabeza en un sanatorio de Mar del Plata. “La mayor parte del cerebro tiene sangre y si no la operan no tiene chances de sobrevivir”, expresó su ex marido.

    Su ex marido y padre de su hijo de 8 años que padece TEA, le contó a este medio de forma desesperada lo que le sucedió a Cristina, a partir del sábado pasadas las 12 de la noche cuando fue al hospital municipal a hacerse ver en la Guardia porque tenia molestias y adormecimiento en una pierna y un brazo.      

 

La vecina domiciliada en Las Gaviotas, se fue del hospital después de haber sido medicada con diclofenac debido a una contractura, pero en realidad lo que tenía era un ACV, algo que pasó desapercibido por una joven médica que la atendió.

 

 

 

Ahora, Cristina está luchando por su vida en un sanatorio de Mar del Plata, ya que el mal diagnóstico y por esa causa, la demora para contrarrestar el ACV que sufrió, hizo que su cabeza se llenara de sangre y deban operarla por esa acumulación que tiene entre el cerebro y el cráneo. La mujer de 42 años está en terapia intensiva con pronóstico reservado.

 

 

 

“Dos días sangrando y por eso debe ser operada si o si, porque sino no tiene chances de que sobreviva”, expresó angustiado el padre del único hijo que los une.

 

 

 

Daniel sufre por la situación de su ex mujer y por su nene. Con mucha tristeza confesó: “Mi hijo tiene TEA, necesita a sus padres, su madre es todo para el”. Y agregó: “No puede pasar esto, es una mujer con la vida por delante completa”.

     

 

 

FUENTE: Jorgelina Mena, Por la 3 Derecho.

 

 

 

 

 

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